LA ALABANZA SILENCIOSA

 

Desde ya muy pequeña, tuve unos grandes maestros en esta vida, mis padres, quienes se procuraron mucho de enseñarme cada día que hay que esforzarse en ser mejor y superarse. Que nada viene a tu vida por sí, salvo que seas una estrellita caída del cielo, y todo se logra a base de sacrificio, lucha y tesón.

Crecí escuchando el viejo refrán de “Haz el bien y no mires a quién” y no faltó uno que otro “Nunca hagas el mal a nadie, la vida pone a cada uno en su camino”…sabias recomendaciones y sin duda educación, de la que me enorgullezco haber recibido y que sin duda daré por mi parte.

Me enseñaron a aprender de los demás porque todos tenemos cosas que aprender los unos de los otros, y todos somos Maestros de los demás en diversas facetas y momentos de nuestra vida. Así, fuí forjando mi vida personal y como no la profesional. Me considero una mujer dinámica e inquieta, que considera ningún conocimiento está de más, sino al contrario, nunca tendremos un tope de conocimientos, pues cada día descubrimos los escasos que son.

A lo largo de mi vida, y aunque aún soy muy joven y me queda mucho por aprender sin la menor duda, he ido aprendiendo cosas de esos Maestros y los he ido forjando y adaptando a mis particulares circunstancias de mi vida, y negocio.

Cuando uno tiene ideas propias las crea, las define, les da forma, las defiende, les da la vida y nacen… no hay mayor satisfacción que ese momento…cuando ves que ese proyecto, idea, Protocolo o Forma de vida ya es una realidad y sobre todo Funciona.

Como ya he dicho algunas personas, aprendemos de otros y recopilando esos conocimientos creamos algo o actuamos de alguna manera intentando como no, EMULAR a quienes antes que nosotros hicieron algo que podemos adaptar a nuestras particulares circunstancias. Pero claro…no es tarea fácil porque sí lo fuera todo el mundo y empresas tendrían las claves del éxito y habrían mil manuales acerca de que como y de qué forma hacer no se qué…

Una persona muy sabia me dijo una vez que sí te copian y te imitan, en lugar de enfadarte y obcecarte, siéntete alagado, porque es la mayor forma de admiración que existe…

En su día pensé…”¿¿¿encima he de sentirme alagado???”.

El paso de algunos años, una visión muy diferente de las cosas y el mundo empresarial me ha enseñado que sí, por supuesto es la mayor alabanza silenciosa que existe. Silenciosa sí, pero ALABANZA.

Pues he de decir que sí, que nos sentimos muy alabados, lo cual demuestra firmemente que nuestra filosofía de vida, nuestro concepto, nuestro mimo y respeto al cliente es lo fundamental y que es lo que funciona.

Señores míos, ustedes son lo importante, solo ustedes. Su respeto, darles un buen servicio, no minimizar cuidados y mimos para lograr su satisfacción al 100%, y con productos de Altísima Calidad, no sucedáneos, y productos Originales, sin trampa ni cartón…porque ustedes se lo Merecen simplemente. Con Personal Altamente cualificado, con Protocolos serios y Mimados y sin olvidar lo verdaderamente importante: Su bienestar.

Así que nos sentimos muy “Alabados Silenciosamente” porque nos confirmáis que lo estamos haciendo bien.

Gracias, y mientras algunos nos imitan, nosotros seguiremos con nuestro trabajo, seguir Creando día a día ese Universo de Sensaciones que es Cuídate Natur.

Imitaciones pueden haber muchas, pero el Original es solo uno.

Cuídate Natur es solo Cuídate Natur.

¡¡¡Siente y Vive!!!